martes, 24 de agosto de 2010

Me presento….22 de Diciembre de 1973

Hola… no tengo muy en claro cómo empezar esto, si bien soy joven no soy muy asiduo a estos temas. Calculo que por eso comienzo diciendo “hola” como un boludo, a sabiendas que nadie me contestará. Para empezar, mi nombre es Ariel Giazzini, soy argentino y me considero músico, interprete, compositor, no se mucho de diseño, por lo tanto pido disculpas por los colores de mi blog y las cosas que las componen…

Viví en muchos, o en casi todos los barrios porteños, en muchas partes de la provincia de Buenos Aires y un poco en Rosario, Santa Fe, (todo en Argentina, jamás salí del país) Nunca me establecí demasiado tiempo en un solo lugar, no me gusta, pero acepto ser nómade, tengo mis motivos para serlo, me cuesta mucho recordar un solo lugar como propio, no tengo, como la gran mayoría, recuerdos de una infancia en tal o cual casa, a veces me atrapan ciertos olores o sonidos que me remiten, pero ya hoy en día se me mezclan un poco las ideas, los barrios, los años y los espacios, al estilo de poder hacer mentalmente una casa que nunca existió con todos los pequeños metros cuadrados que recuerdo, lo cual parece el resultado de un arquitecto borracho. Al margen de todo esto, si me preguntan de dónde soy, me considero Rosarino, nací ahí, un 22 de diciembre de 1973.
He aquí una de las respuestas a todo esto. Por que imagino alguien habrá leído el nombre del blog, y habrá llegado aquí pensando encontrarse con chismes, verdades, mitos de uno o por qué del deporte más importante del país… Bueno, por un lado si, aquí encontrarán respuestas que ni los más agudos periodistas dirán, pero también encontrarán una historia de vida.
Una vida signada por esa fecha y ese lugar y lo que sucedió Rosario, 22 de diciembre de 1973, primer campeonato de Rosario Central. Nací en una clínica privada en la zona norte de la ciudad, mi padre, hijo de italianos, obrero recibió a su primer hijo al grito de “Dale Campeón” cuando el enfermero fue avisarle que era un varón… el enfermero después abrazó a mi viejo y se sumó al festejo y de hecho fue con mi padre al registro civil con la invención de anotarme como “Azul Amarillo Giazzini” o “Ariel Central Giazzini”…o “Académico Giazzini”, por suerte en ese momento no se podía poner cualquier nombre, no te dejaban y punto. Entonces insistió con llamarme Aldo Pedro, Norberto o Roberto, y menos mal que cayó mi tía Elvira, (hermana de mi madre) que no lo permitió tampoco, sino me llamaría igual que un 60 % de los que nacieron por aquellos tiempos, nadie era demasiado original, y si señores, el futbol comió las cabezas de los argentinos desde que nació.
Pero bueno, como les decía, mi vida se marcó a partir de ese día, yo no nací solo, llegué con una maldición bajo el brazo. Leído así parece algo terrible, lo es, pero por suerte lo es solo para mí, mi maldición jamás hirió a nadie, solo a mi. Dentro de lo malo, es algo positivo, para el resto del mundo. De hecho, con el correr de estos pequeños… llamémoslos “desahogos virtuales” se irán dando cuenta que mi problema es para otros tantos una extrema alegría.
No culpo a mi viejo, ni a mi vieja, mucho menos a Rosario pero sepan que ahí comenzó todo este calvario. Pero bueno, se irán enterando de qué trata todo esto, hacia dónde voy y de dónde vengo, me gustaría poder contarles de mi música, hablar de otra cosa, pero ya no puedo seguir ocultando esta verdad que si, por si alguien tiene alguna duda, tiene que ver con el fútbol, pero también tiene que ver con una vida, con mi vida.
Nos vemos la próxima!

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